¿Te asusta envejecer?

La edad es relativa y no se puede especificar exactamente a qué hora o en qué momento de la vida, han de aparecer los primeros hilos plateados en las sienes de una mujer, las primeras arruguitas en los ojos, o las manchitas traumáticas en las manos y en los brazos.
Es normal que estos primeros síntomas de vejez prematura preocupen a cualquier mujer, y más, si aún se tiene una edad menor de 30 años, pero ésto, no es como para alarmarse o cortarse hasta las venas.
Algunas jóvenes tan pronto descubren la primera cana en la cabeza, corren al espejo a arrancársela, antes de que el novio, esposo, amante o amigo se las mire y eso es peor, porque estimulan la raíz del cráneo y justamente de donde fue extraído ese cabellito blanco nacerán cinco, y si se arrancan las cinco canitas, ahí mismito nacerán diez y así sucesivamente, cuando menos se piense, ya se tiene toda la cabecita blanca.
Les entra una congoja y una angustia tremenda, y ahí andan las mujercitas revolviéndose todo el pelo para ver si estará otra canita por ahí escondida para sustraerla del mazo de pelo o tirarse de cabeza por conseguir el primer tinte que se les recomiende.
El envecimiento prematuro se deriva de muchos factores, principalmente los hereditarios, alimentación, preocupaciones, estrés, medio ambiente, hábitos, costumbres, vicios y muchas veces depende hasta del agua y champú que utilicemos, pues cada caso es distinto, tomando en cuenta que cada organismo reacciona diferente ante las inclemencias del tiempo y los elementos de la naturaleza.
Debemos tomar en cuenta que el envejecimiento biológico es un fenómeno químico a nivel universal que ha tenido lugar en todas las épocas, culturas y civilizaciones.
Pero ésto muchas veces lo pasamos por alto y queremos a toda costa retener “casi a la fuerza” la juventud al precio que sea y no nos importan los sacrificios que tengamos que hacer con tal vernos siempre frescas, lozanas y hermosas.
Esto no es malo desde luego, lo malo es cuando aquella idea de permanecer “frescas y juveniles” se nos convierte en una obsesión enfermiza, ya no queremos salir ni a la esquina de la calle sin darnos una “manita de gato”, o hasta un “zarpaso de tigre” frente al espejo, un poquito de rubor o brillito en los labios…o de perdida, ponerse una gotita de la mejor loción de nuestro tocador.
En honor a la verdad, quiero consignar aquí y ahora, que cada edad tiene su belleza propia, y nos guste o no, todas tenemos que recorrer la senda de cada etapa.
Cierto es que todos tenemos una EDAD CRONOLOGICA, que es el tiempo que llevamos desde nuestro nacimiento. Pero al entrar a una EDAD BIOLOGICA, tenemos que ser realistas y menos soñadoras para aprender aceptar con dignidad, los cambios físicos que se vayan produciendo en las estructuras celulares, de tejidos, órganos y sistemas de nuestro organismo .
Pero lo más importante de todo ésto, no es sólo adaptarse a la edad biológica que cada etapa de la vida representa, sino aprender a combinar las etapas.
Me refiero a que, si ya aprendimos a aceptar nuestra edad biológica, nos será más fácil encuadrarnos en la EDAD PSICOLOGICA que demostremos en cualquier medio, circunstancia, círculo o etapa de vida.
LA EDAD PSICOLOGICA , es la que define los cambios cognoscitivos afectivos, efectivos y de personalidad a lo largo de la vida, es la que nos hace ir madurando con los eventos y las cosas que se viven.
Y aquí hay algo muy interesante de recalcar: “El crecimiento psicológico no cesa ni altera el proceso de envejecimiento”
publicidadPodemos tener 30, 40, 50 o más años y seguiremos siendo y sintiéndonos jóvenes a través de nuestras actitudes positivas. No nos dejemos morir al primer síntoma de cansancio o dolores óseos o musculares.
Todo por servir se acaba tarde o temprano es cierto, pero, hay algo todavía mucho más importante que necesitamos conocer a tiempo antes de que nos devaste nuestro propio desaliento.

Me refiero a la EDAD FUNCIONAL.
LA EDAD FUNCIONAL:
Es una especie de combinación entre lo biológico y lo psicológico, lo que le permite a cada mujer, ser capaz de independizarse y ser autónoma de sus cosas y toma de decisiones, con un nivel bueno de salud física, que le permita hacer con su vida lo que ella quiera, pero sabiéndose poseedora de un cierto nivel de salud psicológica que le permita, recordar, organizarse, entender, valorar y responsabilizarse totalmente de sus acciones, etc.
Desde luego que no podemos dejar de señalar que durante nuestro paso o tránsito por cada edad, hay otro factor importante que es el que nos causa o nos genera sufrimientos al pensar que algún día tenemos que envejecer irremediablemente, me refiero a las INFLUENCIAS NORMATIVAS que son los determinantes biológicos y ambientales en los que han vivido, como por ejemplo en lo biológico, desde la menstruación, hasta la menopausia etc. Y en lo cultural, desde la escolarización, hasta jubilación, etc.
Por lo tanto y ya para concluir, no creo que deben preocuparse tanto por la edad que tengan , pues tanto jóvenes como adultas, todas son bellas, todas son capaces, todas somos inteligentes, todas tienen gracias a Dios, mucho qué dar.

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